Una de las consecuencias más evidentes del cambio climático en las costas de Chile es el aumento de la frecuencia e intensidad de los eventos extremos de oleaje, conocidos comúnmente como marejadas.
El fenómeno explicado
Este aumento no solo representa un reto para la infraestructura costera, sino también para las comunidades que habitan y dependen del borde costero. El impacto de estas olas de alta energía erosiona nuestras playas y debilita los cimientos de diversas construcciones, acelerando el desgaste natural del litoral.
Como Plataforma Costera, abogamos por soluciones basadas en la naturaleza, el estudio técnico del retroceso de las líneas de costa y una planificación territorial consciente de los riesgos climáticos que ya estamos enfrentando.