Al obtener ingredientes que se producen en Chile, en este caso un cultivo de la Región de Coquimbo, se reduce el costo. El Dr. Álvarez responde que el producto estaría costando entre 22 a 24 dólares. “Eso incluye restar el costo de transporte de los ingredientes y por lo tanto el reemplazo de estas fuentes proteicas que nosotros postulamos aquí tienen ese impacto, finalmente en una mejor rentabilidad del producto”, agrega.

Creado para el cultivo de palometa

¿Por qué esta especie en particular? “Porque la Seriola lalandi, de las cuatro que se cultivan en el norte (entre el congrio, corvina y cojinoba), la seriola es la que tiene la mayor tasa de crecimiento. En un año es capaz de duplicar el peso de las otras, esa es la principal razón”, apunta el Dr. Álvarez.

Finalmente, cabe apuntar que este alimento se probó en Seriola lalandi en la etapa de larva (primera etapa), y no se descarta que pueda ser utilizado en otros cultivos de interés; no obstante, esto debe ser evaluado apropiadamente en próximos estudios.

Al respecto, el Dr. Álvarez comenta que “apuntamos en este proyecto a la primera etapa de cultivo (larvicultura), peces que aún se encuentran en desarrollo, por lo cual incluir granos que poseen todos los aminoácidos, es muy atractivo. Si incrementamos el número de larvas que llegan a convertirse en juveniles, es una mejora importante para la rentabilidad de los cultivos marinos en el norte del país”.